
Nuestro cuerpo nos está enviando señales constantemente.
Molestias, dolores y cambios de un tipo u otro.
Lo normal es ir al médico para una revisión. Nada fuera de lo común.
Pero cuando se trata de cambios en la audición, no siempre reaccionamos igual. ¿Por qué? Probablemente porque no hablamos de la audición tanto como deberíamos.
Puede que no queramos aceptar los problemas de audición por el estigma asociado al envejecimiento. O quizá se dejen de lado como “una cosa más” propia de la edad. Para muchas personas, la audición no parece algo serio ni urgente, y acaba quedando por detrás de otros asuntos que parecen más importantes. Pero no se trata solo del sonido. La audición está estrechamente relacionada con otros aspectos de la salud, que solo ganan importancia con los años. El impacto de la pérdida auditiva empieza de forma sutil, pero con el tiempo, si no hacemos nada, puede traer consecuencias más serias.
Las señales de la pérdida auditiva pueden ser evidentes, pero en muchos casos son muy sutiles. Por eso, saber en qué fijarte es una forma importante de prestar a tu salud auditiva la atención que merece.
Esta lista puede ayudarte a identificar señales que indiquen que ha llegado el momento de hacerte una revisión auditiva.

¿Has notado que te frustras en ciertas conversaciones?
A veces, los cambios en la audición se detectan por la reacción emocional que tienes en momentos en los que te cuesta especialmente escuchar o seguir una conversación. Algunas personas empiezan a decir que quienes les rodean murmuran o hablan demasiado bajo.
Muchas veces no ha cambiado la forma en que los demás te hablan: lo que ha cambiado es tu audición. Si notas que tu paciencia se agota en determinadas conversaciones, podría ser una señal de que algo está pasando con tus oídos.

¿Percibes los sonidos más sutiles a tu alrededor?
La pérdida auditiva no solo hace que el mundo suene más bajo; también puede cambiar la forma en que percibes los sonidos. Uno de los primeros síntomas es la menor capacidad para oír los sonidos agudos, como una alarma, el pitido del microondas o incluso las voces agudas de los niños.
Si te das cuenta de que últimamente se te escapa más a menudo el temporizador del horno, o hace tiempo que no reparas en sonidos suaves como la lluvia sobre el tejado o el viento moviendo las hojas de los árboles, puede que tus oídos estén pidiendo una revisión.

¿A veces te pierdes partes de una conversación y aun así sonríes y asientes?
Sonreír y asentir aunque no hayas oído todo lo que se ha dicho es algo que todos hemos hecho alguna vez. Puede que fuera porque la otra persona hablaba muy bajo o porque pasaban sirenas por fuera. Pero también puede deberse a un cambio en tu audición. En general, el habla suele tener frecuencias más agudas que el ruido de fondo.
Si estás en un lugar concurrido con más gente, la pérdida auditiva puede hacer que te cueste más oír a quien te habla directamente que el sonido ambiental. Si notas que sonreír y asentir se está convirtiendo en una costumbre, conviene considerarlo una señal de que tu audición está cambiando.

¿Notas que acabas especialmente cansado después de conversar en grupo?
Oímos con el cerebro, además de con los oídos. Cuando tu audición cambia, el cerebro tiene que esforzarse más para escuchar y concentrarse. Si te cuesta dar sentido a las conversaciones que ocurren a tu alrededor, tu cerebro tiene que rellenar los huecos, y eso consume mucha energía. Esto empeora cuanto más hablan quienes te rodean, sobre todo si hablan unos encima de otros.
Todo ese esfuerzo para separar unos sonidos de otros puede hacer que acabes mucho más cansado tras un encuentro social que antes. A largo plazo, esto puede influir en cómo funciona tu cerebro y hacer que te resulte más difícil pensar y recordar como solías. Para mantener tus niveles de energía, tu memoria y tu agilidad mental, consulta con un profesional de la audición sobre una revisión.

¿Alguna vez dudas antes de ir a eventos sociales ruidosos o concurridos?
Experimentar cierta pérdida auditiva puede hacer que algunas personas disfruten menos de socializar o incluso que lo eviten por completo. Es habitual sentir preocupación o ansiedad ante la posibilidad de oír mal, perderse un chiste o no seguir bien la conversación. Pero no conviene restarle importancia. La pérdida auditiva puede aumentar el riesgo de problemas de salud mental, como sentirse más decaído, aislado o incluso solo.
Si alguna vez has pasado los días previos a un evento social preocupado/a por lo que los demás puedan pensar si tus oídos te fallan, o si has decidido no ir, sería buena idea hacerte una revisión auditiva. Por la salud de tus oídos, de tu vida social y de tu bienestar mental.

¿Tienes más conflictos relacionados con la audición con tus seres queridos?
Se suele decir que la comunicación es clave en cualquier relación, y no les falta razón. Cuando la pérdida auditiva cambia la forma en que oímos y en que somos oídos por las personas que queremos, puede tensar incluso nuestras relaciones más sólidas. Y las necesitamos, especialmente a medida que envejecemos. De hecho, nuestras relaciones tienen un gran impacto positivo en la salud, porque nos ayudan a protegernos de la soledad y el aislamiento.
Si sientes que tus seres queridos no te oyen bien, o si ellos te han dicho que los malinterpretas, puede haber llegado el momento de aliviar esa tensión con una visita al audiólogo para una revisión.

¿Crees que últimamente necesitas subir más el volumen de tus dispositivos?
Ya sea la televisión, el teléfono o la tableta, el sonido que sale de nuestros dispositivos rara vez es de una sola capa. La mayoría de las veces consumimos contenidos que mezclan voz con música y efectos. Pero, como la pérdida auditiva cambia nuestra capacidad para oír determinados sonidos, puede hacer que la música y los efectos tapen la voz.
Si te ves subiendo el volumen para entender lo que dicen, quizá haya llegado el momento de hacerte una revisión auditiva.

Hay ayuda disponible
Si te has sentido identificado/a con alguna de estas preguntas, ya sea por ti o por un familiar, no hay motivo para entrar en pánico ni preocuparse de más. La pérdida auditiva es una parte normal del envejecimiento, aunque, por supuesto, puede traer desafíos. Por la salud de tu mente, de tu cuerpo y de tus relaciones, conviene prestar atención a tu salud auditiva.
Para ti
Si crees que podrías estar experimentando cambios en tu audición, puedes hacerte una prueba, ya sea online desde la comodidad de tu casa o en persona con un profesional de la audición en tu centro auditivo más cercano.
Para quienes quieres
Si sospechas que un ser querido está atravesando cambios en su audición, merece la pena hablarlo, por su salud y también por vuestra relación. Este tipo de conversación puede parecer difícil, por eso hemos creado una guía que te acompaña paso a paso para abordar el tema de forma amable y sin confrontación con amigos y familiares.
